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El sol y yo

Sé que es importante... que significa vida... que nace el día y es el renacer de TODO... cada día. Pero hay un un tema personal entre él y yo... no nos llevamos, no sé. Cuando alguien dice "está hermoso, hay un sol radiante", yo pienso "mh, le belleza es TAN relativa". Podría asegurar que soy una persona gris, en el sentido que me gustan los días grises, esos días en que está nublado, medio fresquito... sí, son en esos días en los que puedo decir "está hermoso"... claro, el resto del universo me mirará sorprendido preguntándose si estoy mal de la cabeza. Pero no, señores y señoras, he ahí una convención en la que no encajo, no acepto, ni negocio... el sol no está bueno... me quema, me incomoda, me molesta, me pone de mal humor, me mal predispone, me hincha las pelotas... no me vengan con el planteo acerca de lo malo que tiene la lluvia o el frío, no, no, yo no estoy hablando a favor de uno ni de otro... simplemente estoy hablando mal del sol... la lluvia y el frío tendrán sus detractores y seguidores como para discutir... a mí dejenme con las nubecitas escondiendo esa estrella mala onda. Veranos sin poder rozarme con nada por la quemadura en cuarto grado que me provoca estar expuesto 3 minutos sin remera, el look de desancajado después de 7 miuntos en bicicleta, la transpiración que se siente desde el cuero cabelludo hasta la punta de los pies, mientras las gotas recorren por el interior de las ropas (con la posibilidad de que sea compartida con otros humanos en un transporte público)... son algunas demostraciones de mi rechazo... si hay dioses quiero que escuchen mi queja... apaguen la maldita luz ésa!

Creyente por conveniencia

Fui criado en una familia católica apostólica y supongo, también romana. La educación siempre fue muy católica, sumamente apostólica y no tanto romana... pero... con los años... míos y de la iglesia... me fuí alejando.
Ya estoy grandecito y ya no creo en la institución (más bien la detesto) y todavía estoy conversando conmigo mismo acerca de si creo o no en Dios...
Pero tantos años de miedo y culpa aprehendidos por la religión no me iban a ser en vano...
Muchas veces (no tantas, pero para un relato sirve la exageración) sueño que estoy por morir, o me creo en peligro de muerte... y cuando en el sueño noto eso, presiento el fin... rezo...
Sí sí... el tipo se quiere asegurar el paraíso... una conversión de último momento... como para cuando haga el chek-in allá arriba pueda decir "El tren ése me agarró cuando estaba rezando, vos lo viste".